El restaurante y café musical Del Gallo Blues , situado en Espinardo en uno de los distritos financieros más pujantes de la capital por los grandes edificios de oficinas comerciales, se ha convertido en uno de los referentes de la innovación de los lugares de copas y comida de nuestra Región. Con una excelente selección musical, una selecta cocina internacional, así como sus proyecciones de videos artísticos, se podría considerar el primer Cool-Restaurant de la ciudad de inspiración newyorkina.

Con un ambiente muy variado, que va modificándose desde primeras horas de la mañana con sus desayunos y comidas ante la luz natural de sus amplias cristaleras, hasta llegar a la sofisticada iluminación de la cena y las copas de madrugada. Con un toque muy especial en sus noches de los jueves, con sus conciertos de música en directo, por ejemplo el de próximo día 4 con Santiago Campillo y la Electric Band.

En ese marco lúdico Del Gallo Blues celebraba la fiesta "Amigos Forever", el pasado viernes 29, ya en su segunda edición,, recordando los años en los que las copas solo podían tomarse en vaso de tubo, los momentos de las tardes y las noches de la discoteca Rosa-Rosae, los tanques de cerveza que se tomaban en Delfín. Con la música de entonces, y la invitación a los asistentes a que sacaran las prendas de vestir de esa época de los armarios, comenzó la fiesta. A los mandos de la nave el equipo comenzó a funcionar, como siempre, ya estaban prestos David Salar Ugena, supervisor de Drink and Eat Navarros Company, el jefe de cocina, Simón; la jefa de sala María José y Maia, a la recepción de los clientes. Los invitados llegaron fieles a su cita, algunos con sus vespas o vespino, y la cena se dispuso al gusto de la carta. Si unos se decantaban por el pescado: "Bacalao confitado" o "Dorada al Papillote"; otros preferían la carne: el "Solomillo Night" o el "Magret del Gallo".O el "Arroz y perdiz con foie", mientras escuchaban la música de los años 80: sonaban Queen, la Elo, Supertramp, Donna Summer. O lo grupos españoles como Radio Futura, Golpes Bajos, los Hombres G, Nacha Pop o Tino Casal. Entre los comensales se encontraban Juan José Nicolás, gerente del Restaurante "El Churra", Blas Hellín Ruiz, delegado de Heineken Zona de Levante, Lucía García Palazón. Directora de Tecnología Industrial García; Jesús Mesones, jefe de Psiquiatría del Hospital de Torrevieja, Antonio Hernández, gerente del Fútbol Club Sangonera, o Puri Canovas, directora de Planeta Azul, o Mari Carmen Ortiz, campeona del Mundo de motos de agua, así como Carlos Peñalver, de Ibolele Producciones. Y llegaban los postres: desde el "Gallomisú" al "Pistacho Créme Brulé". Y comenzaba realmente la fiesta. Las mesas desaparecían y la sala se convertía en una pista de baile y el ánimo subía bastantes decibelios, con el juego de luces y la excelente música que pinchaba los djs; sonaba la voz de Miguel Ríos: "Bienvenidos hijos del roncarol, os saludan los aliados de la noche", mientras se proyectaban diapositivas que algunos amigos habían cedido de cuando eran más jóvenes. También se podía ver el programa "La edad de Oro" de Paloma Chamorro, con Ouka Lele o Alaska y Los Pegamoides. Y en esto que Carmen María Pérez Orenes; Francisco Gómez Acosta; María José García Vivo y Maximiliano Gómez Hita, se divertían de lo lindo, pues no todo va a ser trabajar. La Fiesta proseguía, mientras cada uno recordaba lo mejores momentos de ese tiempo en el recuerdo, la noche era joven y al cierre de estas notas, no sé sí habrían llegado los fotógrafos Pablo Almansa y Tomy Ceballos. La fiesta "Amigos Forever", hasta que yo la dejé tenía un estupendo punto cool, supongo que a más de uno y una le darían las horas, en las que canta el gallo. La fiesta es la fiesta, forever.