ENTREVISTA AL TORERO ANTONIO CHENEL “ANTOÑETE”

A Don Antonio Chenel “Antoñete”, su padre le marcó el amor a la fiesta desde su niñez, desde muy joven se trasladó a vivir a la plaza de toros de Las Ventas, en la que su cuñado Paco Parejo entonces ejercía como mayoral, y, ya desde que era un zagal quiso ser torero sin dejar de cejar en el empeño hasta que tomó la alternativa en Castellón en 1953. Después pasó muchos días de gloria y de infierno con sus retiradas y sus reapariciones, Sin embargo siempre se mantuvo firme como un junco, como fiel representante de una forma clásica de entender el toreo a la antiguo, a la vez que romántica y algo bohemia en el buen sentido literal de la palabra. Precisamente ahora con sus sabias palabras se gana el pan como comentarista en la Cadena Ser. Creo que no tiene la medalla de Honor de la Legión francesa, que como buen caballero se merece, pero sí tiene la Medalla de Oro de las Bellas Artes de España.

Pregunta: Después de tantos años, ¿recuerda la primera vez que se puso delante de un toro?

Respuesta: Pues sí, aquello fue en una capea en el pueblo madrileño de Torrejón, tenía yo entonces unos 8 años. Aunque había que ser mayor de edad, yo tenía a los toreros en aquel tentadero que eran muy buenos consejeros y me decían que a los toros de capea no se les puede apresar, que había que dejarlos cruzar. Yo lo que hacia entonces era que me ponía en medio. Y Después ya empecé con los becerros.

Pregunta: Y ahora, ¿cómo ve el momento actual de la fiesta?

Respuesta: Me parece muy bueno. El toro de ahora es mucho mejor que el de entonces, es mucho más noble y tiene más calidad. Lo que pasa es que no transmite tanto como el de antes, aquel era más masón, más bronco y tenía más aspereza, pero claro tenía mucha más emoción, eran faenas de veinte muletazos, y a matar, porque te ahogaban, también eran más chicos que los toros más grande que se torean hoy en día Ahora se torea mejor que nunca.

Pregunta: Muchos aficionados se pregunta si el torero José Tomas ha venido a calentar la fiesta, ¿usted cómo lo ve?

Respuesta: Bueno no creo, pero bienvenido sea. Pero los que están, ya estaban calientes. Estaban muy calentitos y me remito a las pruebas: es una pena que a Sebastián Castella le haya entrado una anemia o que a Manzanares (hijo) también le haya ocurrido otra enfermedad de ese tipo, porque estaban toreando muy bien.

Pregunta: A Usted se le recuerda por la famosa faena al toro blanco de la ganadería de Osborne del año 1966, ¿tan importante fue?

Respuesta: Pues sí en aquella época no sé televisaban tantas corridas y la que televisaban la veía mucha gente. Y aquella faena quedó marcada.

Pregunta: ¿Tan importante fue la faena?

Respuesta: Para mí fue importantísima porque yo entonces no toreaba casi nada, después de haber reaparecido en el año 65 había cortados las dos orejas en Madrid y me habían prometido darme otras dos corridas, una buena y otra mala. La buena era, una con el “El Cordobés” y El Tinin” y la mala era la de ganadería de Osborne, en la que estaba el toro blanco. Y le hice una gran faena, así es la vida.

Pregunta: ¿Ha soñado alguna vez con la faena perfecta?

Respuesta: La tengo en la cabeza y no he podido hacerla nunca. Siempre la tienes en la cabeza, la intentas hacer y a veces te salen algunas cosas pero no acaba de concretarse. Delante del toro se impone otra realidad.

Pregunta: ¿Sigue soñando de vez en cuando con los toros?

Respuesta: Sí, sigo soñando. Muchas noches sueño con que voy a torear y me tengo que poner el vestido de torear. Esto me ocurre cuando me desvelo ahora por la madrugada, antes cuando toreaba también me ocurría algunas noches, y lo primero que hago como antes es mirar a la silla para ver el traje de torear. Y al mirar y ver que no hay ningún vestido de luces siento una desilusión muy grande

Pregunta: ¿Existe el ángel o el duende que decía Federrico García Lorca sobre el flamenco, durante la faena de toros?

Respuesta: Sí, por supuesto dentro de la faena clásica. De toda la vida de Dios se ha hecho un toreo más clásico o menos. Tú veías una faena clásica y ya sabías que en esa faena había una fuente de inspiración, eso se notaba en un muletazo y en el sentimiento del torero a flor de piel, era y es algo que se respira en el ambiente.

Pregunta: ¿Y alguna vez, se ha visto como transportado, como si volara?

Respuesta: Yo con el toro nunca. Sin embargo, cuando a mí me sacaban por la puerta grande de la plaza de toros de Madrid si parecía que iba en un avión, cuando ya había triunfado. Delante del toro lo único que me preocupaba era sentir el toreo y estar despierto para colocarme bien y hacer una buena faena

Pregunta: ¿Ha sentido alguna vez en la plaza la sensación de estar como si estuviera en un laberinto y quisiera escapar de las garras del Minotauro?

Respuesta: Sí, una tarde, con un toro muy malo en Madrid sí me sentí muy mal. Vamos, que veía que me cogía, era todo un barrabás y veía que iba a por mí, que no podía con él, y entonces sentí ganas de irme y no matarlo, pero lo hice pasando las de Caín, porque nunca me he marchado de la plaza sin matar al toro.

Pregunta: ¿Tiene algún recuerdo especial de la plaza de toros de Murcia?

Respuesta: Bueno en año 1949 vine con una banda taurina musical que se llamaba “Los Tarifas” y yo en la parte seria maté un novillo. Y Luego debuté como novillero con caballos en Lorca. Como matador de toros nunca tuve suerte en Murcia, solamente una vez pero sin cuajar una gran faena.

¿Dónde se reciben más cornás como torero o ahora como periodista taurino?

Respuesta: Yo no recibo cornadas de críticas porque no hago crítica. Yo lo que hago son tareas de comentarista. Las cornadas te las dan más en la calle que en ningún lado.

Pregunta: Entonces en al argot taurino, eso de que más cornadas daba el hambre, ahora éstas se dan en los despachos?

Respuesta: Las cornadas siempre se han dado en los despachos. Pero antes desgraciadamente el hambre daba muchas cornás, yo fui un niño de la posguerra y pasé mucha hambre.

Pregunta: No se sabe sin los toros son de izquierda o de derechas, ¿pero hay una forma de concebir el toreo desde una posición u la otra?

Respuesta: Yo me crié en Madrid en la guerra y emigré a Castellón de chaval porque mi padre trabajaba en la fábrica de la moneda. Mis padres eran republicanos, tirando a izquierdas, y yo pues también, eso era lo que había en casa. En todo caso en el toreo, aunque uno se pueda inclinar más un lado que a otro, no crea que exista la política.

Pregunta: ¿Y a usted, cuando le dicen: “maestro de maestros, que siente?

Respuesta: pues me siento muy orgulloso porque es lo que siempre he pensado siempre ser. Me gustaría que el día de mañana dijeran que Antoñete fue muy buen torero.