Después de haberse hecho públicas las listas de las candidaturas de los partidos políticos para las próximas elecciones, he sentido un alivio general: por suerte no figuro en ninguna de ellas No sé si figuraré en otras listas, al margen de la del paro en las que ya tengo hasta trienios. En estas listas podemos observar caras nuevas y viejas, algunas de imputados con la venía de su señoría y otras de replicantes que le dan emoción y pasión a la cosa. Sobre gustos no hay nada escrito. ¿O sí?

¿Por cierto, de qué comen los escritores? Una buena pregunta. Los escritores no comen simplemente se alimentan. No es para menos, aunque tampoco para más, en una Región que sigue empantanada en la cola de las Comunidades que menos leen. Las cosas son como son, simplemente, y por el contrario nos podemos regocijar en ser la comunidad por la que circulan que corren que se las pelan, los billetes de 500 euros, que de tanto correr hace ya tiempo que no he tenido el gusto de que cayera uno en mis manos. No, ni siquiera he tenido el gusto de decir: “Vale más uno, que ciento volando”.

Coincidiendo con el Día Mundial del Libro se acaba de hacer pública la otra lista de los galardonados de La Fundación Amigos de la Lectura (incansable la labor de Mariano Sánchez Gil) y la pasta gansa correspondiente al Libro Murciano del Año ha correspondido al poeta cartagenero José María Álvarez con su obra: “Sobre la delicadeza de gusto y pasión”, que no he leído, yo me quedé en su pasmoso y hermoso “Museo de Cera”. La obra finalista por azar, supongo que del jurado, fue precisamente “Los Azares” de Ginés Aniorte. También han sido premiados en poesía, Fulgencio Martínez por “Cosas que quedaron en la sombra”. En narrativa, Ignacio Borgoñós por “Ánimos sombríos”. En ensayo, Vicente Cervera Salinas por “El Síndrome de Beatriz en la literatura hispanoamericana”. En literatura infantil, Amparo Madrona con “El duende de la huerta”. A la mejor edición, “Prefilatelia en la Región de Murcia” de la Editora Regional y “Atlas político y militar del Reino de Murcia, de Minarq. Y menciones especiales, para Fulgencio Saura Mira por “Viajes por las pedanías de Abanilla” y al Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia. Los nombro a todos por si alguno se mosquea, no sé si estos intelectuales tendrán que ver con esas listas con las que tanto se exasperan los liberales, ay, anti-progres, aunque en la República de las Letras ya sabemos que un voto no tiene porque valer por un voto.

Enhorabuena a todos, que supongo que tendrán diferente gusto y pasión por la lista, principalmente al que se ha llevado la pasta. Sigue teniendo gracia que el ganador de la primera edición de estos premios, un tal Pedro García Montalvo, uno de los mejores escritores de esta y otras tierras más allá de la Venta del Moro, El Siscar y Puerto Lumbreras, por ejemplo, al que le robe el titular de mi último artículo “La primavera en viaje hacia el invierno”, no cobrara ni un duro. Sí, en su momento aún estábamos con el duro y éramos más pobres, tanto que ese galardón no tenía dotación económica. A mí modo de ver, una injusticia que se debería de subsanarse con carácter retroactivo.

Volviendo a la lista, he de decir y digo, que otrosí he echado de menos entre los galardonados la figura del “Autor revelación”, que yo ya recibí con “Una novela sin nombre” en 2002. No, no se preocupen, no he vendido hoy aquí a hablarle de mi libro. Aunque lo cierto, es que me hubiera gustado competir al azar con un nuevo libro inédito en la lista de marras y algún palangre editorial eché, pero por lo visto a veces es más fácil publicar en la estupenda Editora Extremeña, que en la editorialRegional, pero sobre gustos no hay nada escrito. ¿O sí?

En fin, no lo vamos a negar, aquí cada uno tiene su gusto, sin ir más lejos el del cartagenero Juan Antonio Roca que dicen que tenía un Miró en el retrete. Un Roca con el que se puede estar de acuerdo o no en el gusto. Otra cosa es la pasión por las cosas por la pasta y por la tierra, o si no vean la revelación grabada del otro día con uno de sus socios: “quiero que veas lo que estamos haciendo…Murcia es la hostia”. Y yo digo, con perdón, que hasta el recopetín de Bullas.