Cada familia tiene su oveja negra
Después de leer con gozo la última obra de Carlos Fuentes no me extraña que en tan poco tiempo ya lleve varias ediciones, aunque aquí hay que aclarar urgentemente que el éxito de ventas de “Todas las familias felices” sí quiere decir sinónimo de calidad, asunto que desgraciadamente no ocurre con otras que vemos en las listas de los más vendidos.
No tuvo Carlos Fuentes toda la suerte que le correspondía en aquel Boom latinoamericano de los 70, también es cierto que iba acompañado de auténticos pesos pesados: Cortázar, Borges, García Márquez, Vargas Llosa, y, sin embargo ya nos dejó una perla: “La Muerte de Artemio Cruz”.
Ahora, en esta última entrega, nos sorprende con un conjunto de dieciséis relatos cortos que cortan el jipo, unos cuentos rubricados por unos coros a ritmo de rap que tratan de emular modernamente a los de las tragedias griegas, realmente sorprendentes, intensos, sugerentes y reflexivos, tiernos y violentos a la vez.
Al abrir la primera página nos encontramos con una cita de Tolstoi: “Todas las familias se asemejan, cada familia infeliz lo es a su manera”. Y a partir de su primer relato “Una familia de tantas” nos encontraremos con la figura del empresario Leonardo Barroso que humilla al padre y al hijo, que a través de la hija que nos llevará desde los “reality show” hasta las mujeres misteriosamente desaparecidas en Ciudad Juárez. Y así en otros, nos encontraremos con un ranchero que quiere que sus cuatro hijos sean sacerdotes y ellos tratan la manera de engañar al padre sin que éste se entere; o con las peripecias de un mariachi que es salvado por su madre, o un cura que esconde a su hija en una remota aldea a la falda de un volcán, o una pareja fiel de maduros gays que juegan a poner su amor sobre el tapete y lo someten a la tentación de un joven, o la historia de tres hijas que cada año se reúnen en torno al féretro de su padre, después de diez años, para discernir ante las albaceas que les habrá tocado en la herencia.
Todas las tipologías de las familias con sus clases: alta, media y baja, en un ambiente urbano y rural se pasean por las páginas del libro, como si estuvieran andando por las calles de nuestra ciudad, o de repente se metieran en nuestra propia casa. ¿O acaso cada familia no tiene su oveja negra? Lo dicho, un gozo, un libro para releer.
Todas las familias felices
Carlos Fuentes
Alfaguara
412 páginas/ 19,50 euros
