Esperanza Aguirre, la presidenta, tiene un morrito que se lo pisa
La cólera de Aguirre se desata por otoño y vuelve a soltar su venenito cañí, en la biografía autorizada escrita por Virginia Drake, de apellido que suena pirata, que nada tiene que ver con el histórico corsario Sir Francis Drake, jefe de escuadra que luchó contra la Armada Invencible.
Esperanza, ya saben la presidenta, se queja amargamente de que con su sueldo de 11.400 euros no llega a fin de mes, porque el cargo de presidenta no tiene pagas extras.
Desconozco el tren, o los trenes de vida, que lleva la presidenta para no llegar al fin de mes con ese pastón, y ante lo manifestado tengo dos opciones: una, tomármelo a risa y pensar que la presidenta tiene un morrito que se lo pisa. O, la otra, que esto es un problema muy serio y ahí, como un caballero, tengo que echar unas lagrimitas y solidarizarme y pedir ayuda urgente para conseguir unos cuantos miles más de euros para que la presidenta pueda llegar dignamente a final de mes.
Para canalizar estas ayudas pro-presidenta lanzo dos ideas, la primera: crear en la Comunidad de Madrid “El día de la ayuda a la presidenta”, en el que todos los madrileños voluntariamente al coger el metro paguen un euro más sobre el billete ordinario. Un euro más que menos no hace daño al bolsillo, hasta se lo da uno a un pobre. La segunda, que aquellos madrileños con posibles donen objetos de valor para crear un mercadillo de navidad, como de una obra pía se tratara, y todo lo recaudado se le asigne como paga extra navideña.
No crean que todo esto es demagogia que no lo es, ni que yo he sacado la cosa fuera de contexto que no la he sacado. Ya sé que la presidenta ha dicho al respecto: “Yo no he dicho eso. Lo que he dicho es que me siento una privilegiada y que estoy encantada en la política”. Como también sé que la periodista Virginia Drake (menuda propaganda, enhorabuena) se ratificó en que Aguirre sí había dicho lo que dijo.
¿No les parece esto un insulto a las miles y miles de familias que realmente no llegan con sus sueldos al final de mes? Ya sé, que para algunos liberales de boquilla, no lo es. Me río yo de esos liberales de pacotilla, que debajo de la chaqueta esconden el alma negra del fascio, y los bolsillos llenos por si acaso. “Menudos pajarracos”, como se lo montan esos biliosos, con perdón para los cabrones iracundos de corazón, clamando por las ondas populares y por los papeles del mundo
Pero dejemos, a los liberales, que gracias a Dios son libres, y veamos lo que dice Mariano Rajoy, que sigue pensando en presentar el libro de Espe. Y dice que todos los líos entre Doña Espe y Gallardón: Es un asunto prosaico. ¡Qué poético que se pone Don Mariano, cuando quiere!
Sin embargo, muy poco prosaicos son los piropos que la presidenta le dedica a Gallardón en el libro: “qué si se cree Dios”, que sí “se convirtió en el progre por antonomasia, para lograr el voto de la izquierda”, y que sí “un día antes ya sabía que se iba a producir el tamayazo, esto es el robo del gobierno de Madrid a la izquierda en 2003. Esto sí, que es grave y ya debería de investigar la fiscalía, textualmente dice Aguirre: “La primera (faena que me hizo Ruiz Gallardón) fue cuando nos enteramos que la noche anterior al 10 de junio, él ya sabía lo que iba a pasar y no nos dijo absolutamente nada. Luego en la Asamblea se levantó y se marchó cuando habló Tamayo”. Como la memoria es frágil, les recuerdo que lo que pasó entonces, fue que los diputados socialistas Eduardo Tamayo y María Teresa Sáez desertaron dando la mayoría en la asamblea al Partido Popular.
Así están las cosas, pero decíamos y decimos cariñosamente que la presidenta Aguirre tiene un morrito que se lo pisa, porque encima de difamar a Gallardón en varias páginas pretendía y pretende que Gallardón le presente el libro. Claro, que Gallardón es todo un caballero. Esto sí que tiene su morbo, como el otro morbo de cierta gente que dice qué lo que pasa es que a la presidenta de siempre le ha gustado Gallardón y que como éste no le hace ni caso, pues se venga con esos pequeños piropos que le dedica. Pero eso es otro caso, y otra cosa en la que aquí no entramos, dentro de un mar de casualidades que rozan lo causal.
Don Mariano Rajoy está invitado a la presentación de la biografía autorizada, ¿acudirá Gallardón? No se lo pierdan. Y sigan atentos al culebrón.
