Categoría: flamenco
1 Septiembre 2009
30 Festival de cante flamenco de Lo Ferro
En una final muy reñida y disputada hasta el último momento, casi de infarto, en la que parecía haber un duelo dialéctico entre la juventud y la veteranía de lo siete finalistas que competían por llevarse el agua a su molino, el golpe cantaor onubense de 20 años Álvaro Díaz Carrellán, de Bollullos del Condado, dio el campanazo y se alzó con el premio especial "Melón de Oro" al cantaor más completo, dotado de 12.000 euros, placa de la comunidad autónoma de la Región de Murcia y el trofeo realizado por la escultora Mayte Defruc, que recogió, visiblemente emocionado ante el plácet del numeroso público que le aplaudía y vitoreaba, si que él aún acabara de creérselo.
La segunda distinción en importancia del Festival: el Premio especial "Molino de Lo Ferro" a la mejor ferreña, dotado con 6.000 euros, fue para Roque Barato Torres, de Moral de Calatrava, (Ciudad Real).
Y los cinco restantes primeros premios fueron Alberto Sánchez Sánchez de Jerez de la Frontera en el Grupo "Cantes Básico", por Siguiriyas. Primer Premio Tercer Grupo "Cantes de Compás y Ritmo", dotado con 3.000 euros, para Mª Ángeles Cruzado Garrido, de Huelva, por tangos. Primer Premio Cuarto Grupo "Procedentes del Fandango", dotado con 3.000 euros, para José Alconchel García, por fandangos. Primer Premio Cuarto Grupo "Procedentes del Fandango", dotado con 3.000 euros, para Aroa Cala Luque, Cádiz, por malagueñas. Y primer premio del Quinto Grupo "Cantes Aflamencados", dotado con 3.000 euros, para Juan Antonio Ramírez López, Sevilla, por colombianas Así mismo el primer premio del segundo grupo "Cantes básicos" quedó desierto. El jurado estaba compuesto por Nicolás Lozano Martínez, Simón Martínez Marín, Antonio Ponce, y Francisco Martínez Escudero.
Como ya dijimos, ayer, los candidatos para ganar el Melón de Oro y la Ferreña eran Álvaro Peña y Roque Barato, respectivamente, así que no nos equivocamos en nuestras predicciones en esta edición, que ya comenzó con un lleno hasta la bandera en el homenaje a Marifé de Triana. Marifé, después de ver la actuación de la bailora Cintya Cano, quiso acercarse hasta los camerinos, para decirle que la había emocionado al recordarle a la gran Carmen Amaya. Casi ná. ¡Menudo piropo! El Festival terminaba ayer con otro gran llenazo. Y como siempre tomando la nota gráfica, el fotógrafo oficial del festival desde 1988, José Antonio Franco. Muchos, muchos fueron los que no se que quisieron perder este Festival, como Juan José Leal, presidente de la Peña Pepín Liria de la Arboleja, Ramón Pujante de Aljúcer y Angel Cerezo de la Albatalía, que compartían plática con los buenos aficionados: Los hermanos Carrasco: Andrés y Juan, con años ya de antigüedad en la cosa flamenca , así como su amigo Pepe Toval, el maestro del colegio de Roldán, que tanto tiene que ver desde sus inicios con este Festival y su pueblo, el maestro. O el excosejero de Cultura, Juan Ramón Medina Precioso, fiel siempre a su cita. O el gran pediatra Florencio Gómez de Valcárcel o el carnicero Rufo, gran aficionado y gran cabal.
Una final muy vibrante, en la que mientras el jurado deliberaba; al Festival le ponía punto y final: La compañía Murciana de danza, con su espectáculo "Esencias",con unas hermosas coreografías de Puri López y Olivia Bella, excepto la de la farruca que era de Maribel Ramos. Un gran espectáculo que hace un recorrido por los diversos palos del flamenco, con un diseño de vestuario bellísimo a cargo de Lola Almela. Un espectáculo cautivador que te va llenando los oídos y la vista de buenas sensaciones y de emociones por la pasión jonda, por su sobriedad y su elegancia, desde las alegrías, los tarantos, farruca, hasta el fin de fiesta por bulerías de toda la compañía, en la que resaltan la gran voz flamenca del cantaor Bastián y la guitarra de Faustino con su grupo. Gran actuación, pues, de la Compañía Murciana de Danza, que levantó al público y fue muy ovacionada durante toda la actuación.
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31 Agosto 2009
30 Festival de cante flamenco de Lo Ferro
La gran final de la trigésima edición del Festival de Lo Ferro que terminaría a las tantas y pico de la pasada madrugada, ya se preveía muy reñida por la igualdad interpretativa en los cantes y el choque, entre los veteranos cantaores y los jóvenes que se disputaban su máximo galardón: El Melón de Oro.
Como cada años siete eran los concursantes de la gran final, por supuesto que sin restarles ningún mérito se echaba de menos la clasificación de Joaquín Gómez Contreras, con un rajo gitano muy peculiar, que gustó a unos sectores aficionados. Hasta el momento la sorpresa del Festival estaba siendo la voz del joven cantaor onubense Álvaro Díaz, de Bollullos del Condado, que podía dar el campanazo y llevarse el Melón de Oro. Todo dependería de cómo cantara en la final, pero tenía muchas posibilidades. Otra cantaora que apuntaba fuerte era María Ángeles Ruzado, de Moguer.
De lo que parece no haber duda, es que este año el otro premio importante "La Ferreña" no se iba a quedar desierta. Muy buenas ferreñas se han cantado, y todo dependerá del gusto por el timbre de voz y de la matización del cante. Y Roque Barato, que también se postulaba a otros premios, era el que parecía hacerlo al dente de Lo Ferro. Así estaban las cosas, pero como digo, el quid de la cuestión residía en tener o tener una buena noche en la final.
Una vez más, a propios y extraños, les vuelve a sorprender que un Festival de esta magnitud se siga celebrando en una localidad tan pequeña, que por sorprender hasta le sorprendió a la mismísima duquesa del Alba cuando la invitaron en 2001. Doña Cayetana preguntó: ¿cuántos habitantes tiene Lo Ferro? Le respondieron que 300, y ella pensando que había oído mal, repreguntó: ¿me ha dicho que 300.000? No, duquesa, ha oído muy bien, son 300. Pues, muy bien-dicen que respondió ella-sí son 300, entonces, voy". Y por supuesto que vino.
Pues bien siguen siendo, más o menos, esas mismas almas, que nada tienen que ver con las almas muertas de Gogol, sino más bien todo lo contrario, como antes se decía: "aquí el más tonto hace relojes". Aquí no hay que buscar al autor intelectual de la cosa: toda la culpa de que todo este tinglado prosiga la tiene Sebastian Escudero que el padre de la criatura, y por ende su hijo Mariano Escudero presidente de la Peña Melón de Oro, así como el acierto de que funcione la maquinaria, le corresponde a su director Francisco Aparicio, que dirige con buen tono y con tino.
Y dicho lo dicho, vayamos con celeridad a lo que pasó en la semifinal del viernes. Y digamos que la calidad de los siete concursantes superó con creces a los que participaron en la del jueves, de la que tan sólo pasó a la final del sábado, Alberto Sánchez.
Durante la actuación el festival homenajeaba a la ciudad de Sevilla y como no pudo asistir su alcalde Alfredo Sánchez Monteseirín, en su lugar recogió la Medalla de Oro, el director de la Bienal de Sevilla, Domingo González, que le entregó el alcalde de Torre Pacheco Daniel García Madrid. Domingo González, manifestó que era para él un orgullo estar en Lo Ferro y en nombre del alcalde y de todos los sevillanos quería agradecer este reconocimiento, y parafraseando al tango dijo que 30 años no son nada: La Bienal y Lo Ferro tenemos el futuro por delante. Y en esa onda de cordialidad y buena sintonía, entre Lo Ferro y Sevilla, le respondió el alcalde Daniel García Madrid.
Y en esas, que llegó el plato fuerte de la noche del viernes, sin aditivos ni conservantes, por derecho y al natural: Juan Manuel Rodríguez "El Mistela" dejó la esencia de su baile, al más puro estilo de la hondura clásica, sin concesiones a modernidades ambiguas. El Mistela, que para el que no lo sepa se apoda así, porque una noche en la que participaba en el Festival de La Mistela, el bailaor Farruco le bautizó así. El Mistela con un baile recio en su taconear, con un compás a arrajatabla, no cede ni un ápice; cualquier movimiento, cualquier gesto, son estrictamente flamencos.
El Mistela bailó magistralmente por soleá y por soleá de Alcalá y bulerías, con esa fuerza y pasión nada importada, de manera sencilla y sublime, y del escenario hizo el dueño y señor como de su capa hizo un sayo. Esas maneras de mover los brazos, esos desplantes, esos remates a los cantes y esas salidas sigan perteneciendo a otra forma de entender el baile flamenco. Le cantaban Miguel Ortega, y muy bien, y Ana Real, le tocaba la guitarra Juan María Real, y le tocaban las palmas su mujer Fina. Y al final todo el público como Fuenteobejuna. Un público que le aplaudió entusiasmado. El Mistela revalidó su éxito de la última vez que vino en 2001.
Termina, pues, un festival que en esta edición se ha caracterizado por la juventud y las caras nuevas de los concursantes. A estas horas, ustedes y yo ya sabremos quién ha ganado. Tengan siempre en cuenta, que el arriba firmante, escribe esto en la tarde del sábado, ya que a la horas que acaba el Festival el periódico ya se está cocinando en la rotativa.
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30 Agosto 2009
30 Festival de cante flamenco de Lo Ferro
Cuando un cantaor se encuentra a gusto consigo mismo, se le nota al vuelo. Y eso mismo era lo que ocurría con los cantes de El Pele que volaban alto y bajaban suave en los remates de algunos tercios, ante la presencia de la luna moruna, en la noche del jueves. No venía El Pele vendiendo flamenquito por flamenco ni fusiones por confusiones, no desde luego que no. Concentrado en sí mismo, venía con un cante clásico muy caro, venía pidiendo guerra.
En la parte del espectáculo "Ay, Caracol" que presentaba en la que actúa en solitario, acompañado con precisión por la guitarra de Patrocinio hijo, estuvo soberbio. Comenzó cantando por una soleá apolá con ese sello ya tan personal, con ese aire, a su manera; que quiso dedicar a todos los concursantes que intervenían, en la primera semifinal, "porque todos hemos empezado por los concursos". A esta soleá de mucha enjundia, le siguió unas siguiriyas de muchos quilates, en las que el cantaor se dolía, se retorcía sobre la silla, matizando con maestría cada registro de sus tercios, que había dedicado con el permiso de los presentes al bailaor El Mistela. Y en eso un espectador, una vez le decía canta por serranas y otra por alegrías de Córdoba, de manera que el cantaor y el guitarrista se miraban con una mirada de guasa y complicidad flamenca. En esos instantes, el cantaor se ponía en pie y frente al micrófono principiaba a ejecutar una serie de fandangos, en la que la vena caracolera le salía por los cuatro costados, y los fandangos se mutaban en fandangazos al calor del siempre respetable, que ya no dejaba de jalearlo.
Hasta que llegaba la zambra de Manolo Caracol, al que se homenajea por su centenario, que daba nombre al espectáculo. Manuel Moreno El Pele cantaba el tema Mora morita contoneándose por el escenario al compás de la copla: "como me duele el alma, señores" hasta que salía majestuosa Inmaculada Aguilar y el cantaor en derredor de la bailaora proseguía con la cadencia de la zambra: La rosa llora su pena, ay, mora, morita, mora", que marcaba el piano de Juan Antonio Sánchez, hasta que un pequeño acople del sonido le hacia abandonar el micro, y se venía arriba cantando a capela, a veces el azar juega su papel y en esta ocasión podíamos decir que, no hubo mal que por bien no viniera. El cantaor, cada vez más a gusto, en perfecta comunión con el público, se lanzaba a la parte festera con ganas de marcha y por tangos el personal le seguía el ritmo participando de palmeros. Por tangos se quería marchar El Pele, y el respetable, ya puesto en pie, que pedía otra y otra. El Pele, pues, que les daba más marcha por bulerías y hasta se echaba su baile. Y en eso, que como una guinda a su magnífica actuación, dejaba un cante por ferreñas al ritmo de bulerías, una joyita.
Este espectáculo que comenzaba con un estupendo solo de guitarra del Niño Seve, tenía la continuación con el excelente baile de Inmaculada Aguilar, con sus movimientos sobrios y clásicos sin aspavientos. La Aguilar se lucía por alegrías de Córdoba, con su bata de cola. Y estaba rotunda en la soleá, con un magnífico cante de Sara Denez, y la voz y las palmas de Gema Cumplido, así como las guitarras de Niño Seve y Manuel Flores, como con la percusión de Miguel Ángel Santiago. Inmaculada Aguilar culminaba una gran actuación y ponía al público de pie.
Un espectáculo que no se quisieron perder Rafael Pazos, de Orihuela, su pueblo y el mío, así como su hija Adriana Pazos y sus amigos Fuensanta López y Luismi Fernández. O Jerónimo Roca, carnicerías Roca de Cartagena, que disfrutaba con su señora y su hija Almudena Roca, alumna de baile del Conservatorio de Murcia.
En un ínterin, se hizo la entrega de los premios del IV Concursos de radioaficionados, que entregó el director del Festival Francisco Aparicio, a Federico Barceto de la Palma de Gran Canarías, que a sus 73 años no se quiso peder el evento.
En esta primera semifinal, intervinieron, por orden en el sorteo, los siguientes concursantes: Miguel Vergara, de Málaga, con ferreña, siguiriya y granaína y media; Natalia García, de Madrid, con soleá, ferreña y tientos; Alberto Sánchez, de Jérez, con Ferreña, serrana y malagueña; Pepa Abad, de Córdoba, con taranta, malagueña y petenera; Joaquín Gómez, de Barcelona, con malagueña, soléa y tangos; y Rosa María con granaína y media, seguriya y tangos. Ya hablaremos de ellos más adelante. De momento ya toman nota el jurado y el público soberano a la hora de apoyar con sus aplausos. Y también toma nota gráfica, el fotógrafo oficial del festival desde 1988 del Festival, José Antonio Franco. Muchos son los que no se quieren perder este Festival, como Juan José Leal, presidente de la Peña Pepín Liria de la Arboleja, Ramón Pujante de Aljúcer y Angel Cerezo de la Albatalía, que compartían plática con los buenos aficionados: Los hermanos Carrasco: Andrés y Juan, con años ya de antigüedad en la cosa flamenca, así como su amigo Pepe Toval, el maestro del colegio de Roldán, que tanto tiene que ver desde sus inicios con este Festival y su pueblo, el maestro.
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28 Agosto 2009
30 Festival de cante de Lo Ferro
Otro año más regreso a Lo Ferro y me sigue pareciendo un imposible, que en mitad de un erial, se celebré un certamen de esta magnitud, al raso de la noche donde se puede ver como tiritan las estrellas y se siente la soledad sonora de la noche y la libertad.
Muchas noches han pasado, desde aquellas en las que reunían un puñado de amigos a cantar, entre otros Sebastián Escudero, Tomás Pérez Pérez "El Cuquina" y José Cánovas García "Pepe el del Colorao", de los cuáles saldría la idea de crear, este Festival que el próximo año ya debería ser declarado de Interés Turístico Nacional.
El festival de Lo Ferro acaba de cumplir treinta años, y en su cartel del pasado martes presentaba a dos cantaores y una cantaora que han obtenido su máximo galardón: El melón de Oro".
Le tocaba abrir el turno, de la que sería una gran noche flamenca, al extremeño Miguel de Tena que obtuvo el Melón en 1999, y lo hizo a tumba abierta, venía con hambre atrasada. Comenzó ya muy bien por tientos-tangos y después de templarse se arrancó con una levantica y una taranta, que quiso dedicar al flamencólogo de La Unión y miembro de la Comisión organizadora del Festival de La Unión, Paco Paredes; y a Angel Roca, por ser el autor de la letra de la taranta. Prosiguió con una zambra, en esta ocasión dedicada a un niño que tenía mucho que ver con Los Churrascos, ni que decir que en ese restaurante del El Algar se come la mar de bien: ya no estamos en los tiempos en los que los flamencos no comían y solo bebían, como dijo aquel.
El cantaor con su voz laína y larga capaz igualar en octavas a cualquier cantante de ópera se dispuso a cantar a capela aquellas estrofas de La salvaora de Manolo Caracol y se metió literalmente al público en el bolsillo. Le siguieron más que unos fandangos, unos fandangazos, de Canalejas del Puerto Real y de Manuel Vallejo, que supieron a gloria bendita, saboreando la voz natural sin micro de Miguel. Y terminó su gran actuación con unos jaleos extremeños y más fandangos de Vallejo, levantando al público de sus asientos, siempre acompañado por la magistral guitarra de Antonio Carrión.
Después de la gran actuación, le tocaba al turno a la cantaora almeriense María José Pérez, melón de oro de 2003, que comenzó cantando por alegrías para a continuación hacer la granaína y la media granaina que cantó muy bien, después de manifestar que se sentía muy orgullosa de volver a Lo Ferro, precisamente ella recibió su melón aquel año de la manos de la Duquesa del Alba. La cantaora ya se sentía a gusto y le preguntó al público: qué querían oír; como las voces que ganaron fueron los que pedían colombianas; ella respeto la democracia y se arrancó por unas melodiosas y dulces colombianas que hicieron las delicias del respetable. Le siguieron unos tientos-tangos, y la cantaora ya estaba en su salsa metiendo las letras del anda jaleo, jaleo o mi niña Lola. Después llegaron fandangos a capela y terminó por bulerías no dando su pataíta, sino luciendo su cuerpo gentil en el baile, con otro memorable acompañamiento de la guitarra de Carrión. Otra muy buena actuación de la cantaora, que no deja de progresar.
Y como no hay dos sin tres, el turno ahora era para Raúl Alcántara "El Troya", que como no podía ser de otra manera salió a por todas, y salió por unas excelentes peteneras, prosiguió con tientos-tangos, siguiriyas, fandangos y bulerías, refrendando su buen momento. Tres eran tres como las hijas de Elena y ninguna era buena. En esta ocasión tres eran tres y todos eran buenos. Tres estilos al gusto, de cada buen aficionado.
Sin embargo para gusto y bueno el espectáculo Lunas de Arena inspirado en Yerma de García Lorca., que presentaba el Ballet Flamenco de Lo Ferro. No todo está hecho, aún quedan cosas novedosas por hacer, en este caso la dirección artística a cargo de María Dolores Ros y la dramaturgia a cargo de Paz Martínez. Un espectáculo con una gran coreografía que comienza con el cuadro La Cárcel por seguiriyas y termina con He matado con las voces bulgaras y Enrique Morente. Un final apoteósico, que puso al público en pie. Como siempre sorprendió la actuación dramática de Paz Martínez en el papel de Yerma. Y estuvieron a una altura sorprendente todo su cuerpo de baile. Un gran espectáculo de danza y teatro.
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19 Agosto 2009
49 Festival del cante de las minas de La Unión
Después una larga velada de más de seis horas, reñida y emocionante, la tensión se podía marcar
en los rostros de los participantes que esperaban la lectura de los resultados del acta del jurado; hasta que la presentadora Noelia Arroyo, uno a uno iba desvelando los nombres de los ganadores, y comenzaban los desengaños y las alegrías desbordantes.
El máximo trofeo del Festival: la Lámpara minera volaba para Córdoba. El cantaor Rafael Carlos Espejo "Churumbaque Hijo" de 38 años, se embolsaba los 15.000 euros del galardón, y otros dos primeros premios por soleás y por tarantas, dotados respectivamente con 4.500 euros, que recogía visiblemente emocionado de las manos del alcalde Francisco Bernábé, recibiendo un prolongado y unánime aplausos, entre gritos de !bravo!, del público.
El cantaor cordobés abrazaba la Lámpara y la besaba, tratando de contener las lágrimas, y con la voz entrecortada dirigía sus primeras palabras: "Le quiero dedicar el premio a mi mujer, a mís hijos, y a mi padre. Y a dos grupos de personas que me han ayudado siempre: a los medios de comunicación, a los periodistas y locutores de programa flamencos, que me han ayudado siempre, ellos saben quiénes son. Y a los aficionados, que siempre me han ayudado, a todos vosotros. Esperó defender "donde quiera que vaya y como se merece trofeo esta Lámpara minera que me ha costado muchas horas de sacrificio y de sueño. El sueño ya se había hecho realidad.
En el concurso de guitarra, dotado con 6.000 euros, el ganador ganador del Bordón Minero recaía en el barcelonés José Andrés Cortés, con 28 años, y el de baile se lo llevaba, la sevillana Ana Morales, también de 28 años, que conseguía El Desplante dotado con10.000, mientras que el primer premio del nuevo concurso de instrumentistas, denominado El Filón, ha sido para el pianista gaditano Borja Muñoz, que se lleva a casa 7.000 euros, y que le entregó el consejero de Cultura de la Región de Murcia, Pedro Alberto Cruz, que previamente tuvo unas palabras de elogió para el Festival y sus cante mineros
El segundo premio por mineras fue para el cordobés de 30 años Antonio José Mejías; el segundo de instrumentistas, para el pianista murciano de 33 años Abdón Alcaraz; a sí como el segundo de guitarra, dotado con 4.000 euros, para el cordobés de 24 años Juan Marín "El Juani", en tanto que el primero por cantes bajo andaluces (tonás, seguiriyas, livianas y serranas), para la pacense de 24 años Esther Merino.
En la categoría de cantes de Málaga, Granada, Córdoba y Sevilla, el ganador fue el cordobés Joaquín Garrido, de 54 años, el más veterano del concurso; en la de otros cantes de esas mismas provincias, se premió a la joven granadina de 14 años Ana Mochón, y en cartageneras, al castellonense de 25 años José Luis Villena "Niño de Aurora", que ha ganado 4.500 euros.
El cordobés de 40 años Domingo Herrerías se llevó el premio por murcianas, dotado con la misma cantidad, y han quedado desiertos dos de los premios, el de artistas jóvenes y el de otro grupo de cantes.
Hasta aquí, así fueron las cosas, y hasta aquí así se las hemos estado contando. Nada que objetar a los primeros premios que fueron refrendados por la gran mayoría del público, y que ayer ya me atrevía a vaticinar en estas páginas. No hubo sorpresas, aceptamos con un pleno al quince. Ahora bien, sí, me gustaría hacer unas matizaciones en relación al premio de instrumentistas El Filón. Decíamos ayer que los muy buenos pianistas Abdón Alcaraz y y Borja Evora andaban a los puntos. Yo, sinceramente ante esta igualdad manifiesta, le habría dado el "El Filón al murciano por sus creaciones y su personal toque muy flamenco. Yo, sin ser chovinista, en caso de igualdad barrería para casa. Lo que no quiere decir que Borja Evora no se mereciera ese premio, como siempre toda apreciación sobre el gusto es subjetiva.
Muchos aficionados al Festival, no se quisieron perder la gran noche; como los profesores Prudencio Riquelme de Ciencias del Trabajo de la universidad de Murcia, Juan Hinojosa de la U.P..T así como Ginesa, y Alfredo Jíménez de la Fundación Miguel Hernández de Orihuela.
Una gran noche, como decía, pero larga larguísima como mil noche sin pan, que no había estómago que lo aguantara ni cuerpo que lo resistiera. La velada comenzó a las 11 y nos dieron las tres, y las cuatro y la cinco, como canta el Sabina, y terminó en torno a las seis de mañana. Ya me consta que la organización ha tomado nota para el próximo año.
El jurado de esta edición estuvo integrado por Antonio Parra, periodista, escritor y flamencólogo; Faustino Núñez, musicólogo y flamencólogo; Blanca del Rey, bailaora; José Cros Zaplana, flamencólogo; y Francisco Hidalgo Gómez, escritor y flamencólogo; como secretario ejerció el profesor Antonio Gómez Pérez.
Parece que la cosa empezaba ayer y cierto es que también todo lo bueno se acaba. Desde que llegué al Hotel Sierra Mar de La Unión; hotel, dulce hogar, me he sentido como en mi casa, tanto que el otro día al cerrar la puerta de la habitación me dejé la llave dentro, y me encontré con las de mi casa, en las manos.
Terminó esta edición, y ya comienza a partir de mañana la preparación de la del cincuentenario que promete ser todo un bombazo.
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18 Agosto 2009
49 Festival del cante de las minas de La Unión
Decía el escritor Oscar Wilde que para escribir solamente se necesitaban dos cosas: tener una historia y querer contarla. Estoy de acuerdo en lo que respecta al hecho de contar, y como al militar o al torero el valor se le presupone, de la misma manera me presupongo en esta crónica que acabó de comenzar después de la hora del ángelus de la mañana del sábado. Sin embargo en lo que concierne a tener una historia, por ahí ya me hago la cosa un lío, porque no tengo una si no mil y una historias que contar con su tantas noches.
Comencemos, ea, por las actuaciones de la tercera y última de las semifinales, en la noche del viernes, más que nada porque los concursantes tienen su corazoncito y también le gusta ver sus nombres en negritas, para que quede constancia en las hemerotecas, de la noche de marrás.
Pues así comenzaron las actuaciones, en la Catedral del Cante: Borja Muñoz Herrera Borja ノvora, al piano, tocó por aires de Levante y por alegrías; Carlos Rubio Sánchez Carlos Carbonell, al baile por taranto; Esther Merino Pilo, al cante por minera, taranta y siguiriya, acompañado a la guitarra por Juan Manuel Moreno; Domingo Herrerías, al cante por minera, murciana y levantica, a la guitarra Rosendo Fernández; Jesús Corbacho Vázquez, al cante por cartagenera y guajira, a la guitarra Juan Habichuela "nieto"; Antonio José Mejías, al cante por Minera, cartagenera, taranta, soleá y bulerías, a la guitarra Antonio Muñoz; María Vázquez Aguilar María Canea, al baile por taranto; Juan Marín Naranjo El Juani, a la guitarra por taranta y bulerías; Antonio Ortega Hijo, al cante por siguiriya y bulerías por soleá, acompañado por Niño Elías; y Joaquín Garrido Méndez, al cante por malagueña y soleá, acompañado por Antonio Centenera.
De manera que de las tres semifinales, la del viernes era la más redonda, se pasaba a la mañana del sábado en la que llegaban los madremías. Con el corazón en el puño llegaban los participantes a ver la lista de los que definitivamente, estarían o no, en la gran final y se desataba la alegría contenida en unos y la decepción extrema en otros. Los familiares y los amigos consolaban a los que se tenían que marchar y ya se preparaban a cobrar las dietas y el kilometraje para emprender el viaje, no sin entrar en algunas comparaciones, como si éste o ésta lo había hecho mejor que tal o cual. La otra cara de la moneda, se reflejaba en el rostro de satisfacción de los que acababan de ver su nombre en la lista y seguían alimentando su sueño de ser los ganadores. La cara del Churumbaque Hijo era todo un poema al verse clasificado con nada más y nada menos que con seis cantes. El cantaor nada más ver la lista, exclamaba: "Mira como se me han puesto los vellos, de punta" Y se marchaba al hotel, con la intención de descansar, si los pensamientos lo dejaban.
Los buenos aficionados que también se acercaban a ver las listas, ya comenzaban con su cavilar a repasar sus pronósticos para una final que se preveía muy reñida por la igualdad entre los aspirantes a los máximos premios. Así que vaya, pues, mi previsión, a esta hora en la que escribo, ya casi 1 y media de la mañana del sábado. El candidato para llevarse la Lámpara minera era con diferencia Churumbaque hijo y muy mal se le tenía que poner la noche para que no terminara abrazando el trofeo. Todo iba a depender de él, el hecho de llevar la mayoría de papeletas, lo tenía que corroborar en esa noche, ya que hay que aclarar, que lo que valora el jurado es la minera de la noche de la final. Un cantaor puede haber estado excelentemente en la semifinales, y sin embargo fallar en la final en algún remate. Y ahí podía andar, a la espera del fallo, El niño de la Aurora.
Para el trofeo El Desplante los máximos boletos lo llevaba la bailaora Ana Morales, claro que a muy pocas décimas, a mí parecer, le seguía María Canea. Y para el Bordón Minero se destacaba José. A. Cortés Fernández. Y dos pianistas Abdón Alcaraz y Borja Evora, andaban a los puntos. Así estaban las cosas, en una final que se estimaba que terminaría en torno a las cuatro de la madrugada del sábado.
Obviamente a estas horas, en la que ustedes leen el periódico, ya sabremos todos los nombres de los ganadores por la radio o la televisión. Hablando de radio tenemos que felicitar al gran fotógrafo Paco Sánchez y periodista de Canal Sur por la puesta en marcha de canalframencoradio, 24 horas de flamenco, que no flamenquito, permanentes; también a la Peña Flamenca de Sucina, que dirige Manuel Avilés por la cobertura del Festival en su web. Y recordar que por el Festival han pasado la escritora Isabel Abellán, la pintora y gran aficioanada Natividad Mus, el buen cantaor Antuán que tiene nuevo disco: "Cosecha Propia", el cineasta Gonzalo Ballester, acompañado de su padre el fotógrafo y profesor universitario, Juan Ballester. O la filóloga de clásico, de latín y griego, Belén Sánchez. Así como el director del centro Penitenciario de Murcia, Juan Marín, gran aficionado. Y como siempre, como cada año, Juan Antonio Jimeno "El maestro", que sigue vivo.
Y con gran éxito de crítica y público han mostrados sus obras, la pintora Ana Saura Ayén con su exposición de óleos "Toros y Flamenco"; Miguel Zabala con su audiovisual El olor de la piedra sobre paisajes de la Sierra minera de Cartagena-La Unión; así como la muestra de esculturas de Luis Gómez Mateos, en homenaje a "La Hermandad Universal.
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17 Agosto 2009
49 Festival del cante de las minas de La Unión
En derredor de las doce de la mañana, la hora del ángelus, comienzo a pergeñar como si de un parto diario se tratara, estas crónicas flamenquitas, que por momentos se tornan flamenconas y que otras se ponen respondonas, por aquello de la hora. Respecto a la hora, recuerdo una anécdota, de cuando las pruebas selectivas se realizaban en La Unión previamente al Festival; le tocaba el turno de cantar a una señora a las tres de la tarde, y la señora se negó en rotundo espetando que esas no eran horas para cantar flamenco.
Ni que decir, que me solidarizo con aquella señora; a estas horas no es el no llegue el duende, es que ni se le espera. A estas horas hasta las musas se metamorfosean en musarañas. Y ta te vale que mires al techo, que te marches con la miraba con una niña que iba en bicicleta, que a esa hora, como canta Juan Manuel Serrat, "las musas han pasao de mí, andarán de vacaciones.
A otras horas más flamencas, en la noche del jueves, proseguía la segunda semifinal del Festival en la Catedral del Cante los concursantes de Cante, Toque, Baile e Instrumentista flamencos. Con las actuaciones de Daniel Portillo (flauta travesera), que tocaba por tangos y tarantas. Con Ana Morales que bailaba por taranto, Proseguía con El Coloraito que cantaba por taranta, murciana y levantisca, y granaína, acompañado a la guitarra por Antonio de la Luz; con Eva María Ruiz que cantaba por jabera y alegrías, con la guitarra Rosendo Fernández, hasta que le llegaba el turno a la guitarra y José Andrés Cortés interpretaba minera y rondeña, De nuevo el cante, Evaristo Cuevas hacia la minera, cartagenera, malagueña y toná, acompañado por Antonio Muñoz; mientras Carmen Fernández cantaba por seguiriya y soleá, con la guitarra de El Rizos; Turno de nuevo para el bailey la japonesa Keiko Inoue bailaba por tarantos y alegrías; hasta llegar al guitarrista Carlos Zárate que tocaba por taranta y alegrías, y por último a los cantaores Niño Aurora que lo hacia por minera, cartagenera, taranta y malagueña, acompañado por Antonio Muñoz y Chato de Vélez que cantaba por soleá y bulerías, al ttoque de Curro de María. Otra noche de buen flamenco.
Los buenos aficionados, ya se habían metido entre pecho y espalda otra buena ración de flamenco, ya habían bebido el néctar de lo divino después de entrar en la Catedral del cante, porque como decía Luis Jiménez Martos: "Entrar en contacto con el cante es percibir un perfume milenario; justamente lo que la poesía demasiado atenta al presente necesita para tomar fuerzas y seguir".
También es cierto que los buenos aficionados para tomar su ración de flamenco, antes también materialmente se habían preparado en los bares de los alrededores-
Son muchos los aficionados que se acercan hasta La Unión, vaya, pues un buen ramillete de ellos, Desde Barcelona llegaron José Mayo, presidente de la Terlulia Flamenca de Badalona, así como su vicepresidente Jesús García, y Emilio Blanco y Jose´Serrano, acompañados como siempre de José Martín, el padre de la gran cantaora Mayte Martín. ¡Qué bonina es Badalona...y su carnet de identidad!
Otro año más y van noventa, ¡felicidades, don Antonio!, nos llega Antonio Soto, de la Tertulia del Cante Minero Pencho Cros de Barcelona. Don Antonio aunque vive desde hace muchos años en Barcelona, cada año regresa al pueblo que lo vio nacer. Desde Madrid nos llega Paco Rabadán. Desde la Casa de Andalucía del Puerto de Sagunto, nos vienen Florencio Serrano, Juan Manuel Sánchez y Javier Pérez Rosado. Desde Plasencia, Juan Esteban Bejarano de la cadena Ser, y del mismísimo Cabezo de Torres, Manuel Sánchez Navarro "Manolete".
Desde otro lugares, los compañeros de la prensa que hacen que los ecos de este Festival se propagué más allá de medio mundo y parte del otro; ya llegaron la francesa Murielle Timsit que trabaja para Flamenco-Culture.com; ,Estela Zatania de la resvista DeFlamenco; la japonesa Aki Suzuki, con unas gafas belgas muy flipantes, cuya página pueden ver www. suzukiaki.com. O la la también japonesa, aunque no es del Betis y sí del Sevilla, Kioko Shikaze de la resvista Paseo Flamenco; que tal vez sea la más veterana por estas lides, ya hace 20 años que vino al Festival a ver Farruco, entre otros.. Y de la misma Sevilla, otro año más, también vino Juan Berguillos del Diario de Sevilla, o de la misma Italia nos llegó el constructor de cajones, Paolo de Gregorio.
En derredor de estas horas, con las musas por los suelos, lo que le apetece a uno es tomarse un buen vermú en la Bodega Lloret, para prepararse a degustar el menú casero en la cafetería Edward 2 que está excelente por su calidad-precio. A estas horas, ¡Ay!, ya sabrán los concursantes su sino. Ya que durante la mañana de hoy sábado ya hablan visto los que se han clasificado, después de las tres semifinales, para la gran noche, la noche de la final. Ánimos para unos y suerte para otros.
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16 Agosto 2009
49 Festival del cante de las minas de La Unión
Con los ecos todavía de las falsetas verdaderas y los comentarios de los aficionados en torno a la rotunda actuación de Vicente Amigo en la última gala, recogía el guitarrista visiblemente emocionado la máxima distinción que otorga el Festival: su Castillete de Oro de las manos del alcalde Francisco Bernábé, en la tarde del miércoles en el salón de actos del ayuntamiento.
Ante los numerosos aficionados que llenaban el salón, Vicente tomaba la palabra: "La verdad que esto empezó de una manera y aunque esté feliz, parece que siento ganas de morirme, después de las cosas tan bonitas y tan sentías que he escuchado para mí persona. Estoy muy emocionado, yo soy una persona muy poco dao a hablar en público. Siempre que tengo que hablar en público, digo, que el poquito conocimiento que tengo solamente me sirve para ponerme nervioso, y así estamos. Quiero darle las gracias al todo el pueblo de La Unión. Ayer lo intenté: en cada nota que daba, sentía esa necesidad y después de las dos horas, me quedé corto, y ahora por la brevedad de mis palabras me voy a quedar más corto todavía. No tengo más remedio, que de corazón, daros las gracias por este pedazo de regalo que me habéis hecho. Darle las gracias a un grandioso amigo, Antonio Montoya, que me trajo aquí a La Unión hace 20 años; recuerdo que entonces hacia mucho calor y yo pasé mucho miedo, después me ha traído muchos veces, hasta ayer mismo; también a mi familia que aguantan el tirón...de esta verborrea tan mala, (el público se daba a reír, con la guasa, y aplaudía) muchísimas gracias a todos y La Unión siempre ha estado y estará en mi corazón que es donde tiene que estar. Muy atentos a las palabras estaban su mujer Cecilia y su hilo Vicente.
Momento antes se había presentado la proyección del extraordinario documental "La Farruca, a cargo de Manuel Muñoz Zielinski, más dos video-arte, uno dedicado a la minera de Pencho Cros, y otro con sabor marinero a Vicente Amigo, tras las proyección el guitarrista felicitaba a su autor.
Y comenzaba el Festival, su esencia, su quid de la cuestión que este año incorpora un nuevo concurso El Filón para instrumentos musicales ligados al flamenco. Comenzaban los concursos que le dan su razón de ser al Festival, Comenzaba las primera semifinal que tenía el honor de abrir el pianista Abbdón Alcaraz, de Murcia, que interpretaba una minera y una bulería. Le seguía el baile de Silvia Lozano Cervera, de Granada, que bailaba por tarantos. Así como el cante de Sara Salado, de Madrid, que interpretaba minera, murciana, levantica y bulerías; la cantaora Ana Mochón, de Granada que cantaba por murciana y levantica y granaína y media. De nuevo el baile de Silvia Lozano, que ahora lo hacia por alegrías; hasta que le llegaba el turno a la guitarra de Antonio Caceres, que interpretaba una taranta y una guajira.
Y ya en el ecuador de la primera semifinal, le tocaba el turno a Rafael Carlos "Churumbaque hijo" que cantaba minera y cartagenera, taranta y murciana, levantica y soleá. De nuevo el baile, y turno para María Encarnación López, de Córdoba, que lo hacia por tarantos. Y más cante: Aroa Cala Luque, de Cádiz, interpretaba malagueña, siguriya, y alegrías; y Cristina Soler Gago, de Huelva, lo hacia por minera y granaína y media. Y terminaba María Encarnación López con alegrías. Otra noche estpenda.
Permítanme, que como cada año, no entré a valorar las actuaciones de los concursantes, por respeto fundamentalmente a ellos que se dejan la garganta, los pies y las manos en el escenario; que pasan las de Caín, con casi sangre, sudor y lágrimas. Y créanme, que son los propios participantes, los que más valoran las actuaciones de sus propios compañeros. Muchos de ellos ya se conocen y saben el que canta, baila toca, con mucho peligro. Y cantar con peligro, no significa otra cosa, que cantar con muchas papeletas para un premio.
Antes de que se me olvide, otra vez, les diré que otro acto muy emotivo fue la entrega del más que merecido Castillete de oro a Esteban Bernal Velasco, que a fin de cuentas, fue el creador institucional de este Festival, que tanto le debe, pues él era el alcalde que hizo posible la primera edición, en fin de cuentas el alcalde de los cantes mineros. Otro acto bonito fue el de La llave de Oro de la Peña Flamenca La Platería de Granada, que le entregó su presidente Miguel Clavero Aróstegui al alcalde Francisco Bernabé.
Con las primera semifinales ya se palpa el ambiente de los aficionados que disfrutan con los concursos de una manera muy especial, a como lo hacen con las galas flamencas. Ya están los buenos aficionados esperando que aparezca el duende en los cantes mineros, aunque a algunos participantes de vez en cuando se le aparezca verdaderamente el demonio en forma de nervios. Ya están los flamencos preparados para recibir el duende. Pues, "el duende no se repite, como no se repiten las formas del mar en la borrasca".
servido por Patricio
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