20 Octubre 2009
De manera azarosa, no deja de ser un hecho propio de cronopios que en la casa de Cortázar del distrito XV parisino, su viuda y albacea Aurora Bernárdez descubriera un puñado de hojas de hojas de varios tamaños y colores en un cajón barrigudo de la cómoda en la que Cortázar escribió su magna obra: Rayuela, y decidiera enseñárselos a Carles Álvarez Garriga por navidad de 2008, que ha pergeñado esta maravilla misceláneas de cuatrocientos y pico páginas inéditas, tras dos décadas y media de la muerte de Julio, que ahora como un maná podemos saborear en estos Papeles Inesperados. Al azar, de sopetón, estos papeles no tienen precio para los cronopios, quizá un poco para los esperanzas y mucho más para los famas.
En estos Papeles Inesperados nos encontramos con poemas, artículos, prólogos, autoentrevistas y con fragmentos narrativos de sus libros Un tal Lucas o Historia de cronopios y famas, o con un capítulo desgajado de Libro de Manuel. Supongo que para un lector, joven o no, que nunca haya leído a Cortázar, y, por azar, de pronto se encuentren con estos textos de iniciación, la sorpresa debe de ser morrocutada. Pues, tanto o más, lo sigue siendo para los más versados en sus interminables juegos de lenguajes. Cortázar sigue imitando al mejor Cortázar, como un alquimista de historias, como un inventor de otras maneras de decir que todo lo que ya se presupone escrito, se puede volver a relatar de otras maneras. Con algunas de las narraciones más discretas de estos Papeles Inesperados ya deja en mantillas a algunos actuales popes de la cosa literaria actual. El tiempo siempre pone a las obras literarias en su lugar. A cuento viene recordar que Julio escribió Rayuela para una generación que no supo entenderla, y que tuvo que esperar pacientemente, ante muchos críticos literarios famas, a la siguiente generación más joven que lo encumbró. Desde entonces, la obra de Cortázar va ganando en sabor como los buenos vinos. Ya para muchos lectores, con Rayuela, hubo un antes y después en la literatura del pasado siglo XX. Lo sorprendente es que en esta década del nuevo siglo, su literatura sigue pareciendo más actual que hoy y menos que mañana. ¿O no? Me quedó con este fragmento titulado Secuencias: "Dejo de leer el relato en el punto donde un personaje dejaba de leer el relato en el lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo y llegaba al lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo".
Papeles Inesperados
Julio Cortázar
Editorial Alfaguara
Páginas 486/
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18 Octubre 2009
Como el poeta Pablo Neruda confesaba en sus memorias todo lo que había vivido, yo también confieso que durante los últimos cuarenta años he escuchado más de cuatrocientas y picos conversaciones, que en ocasiones se mutaban en discusiones, acerca de las bondades y los defectos entre los murcianos y cartageneros, que se piropeaban con los adjetivos de barrigasverdes y aladroques, en su versión más fina y educada, y no he llegado nunca a ninguna conclusión concluyente.
Nunca he entrado en esa dialéctica pintoresca, que no deja de divertirme, ni siquiera después de haber visto, el otro día en un partido de fútbol entre el Cartagena y el Betis, una pancarta en la que se señalaba: "Los cartageneros no somos murcianos". Por supuesto que no, ni los murcianos son cartageneros, ni los caravaqueños son de Cehegín ni los yeclanos de Jumilla ni los de La Unión de Cartagena, y ya hasta un suponer ni los mismos de Espinardo, que hasta por ser, podemos ser república independiente. Aunque supongo que los aficionados del Betis, que leyeran esa pancarta entenderían su enunciado, tampoco ellos son del Sevilla; muchos son de Triana. Como ya hablan observado, quiero hablar en clave futbolística y me estoy yendo por las ramas sociológicas.
El otro día le oí decir a un murciano y murcianista de pro que se estaba pensando el cambiar de equipo y hacerse del Cartagena, no sé sí lo estaba diciendo con retranca huertana o coña marinera. Sin embargo, razones no le faltaban viendo el juego que hace un equipo y otro y la clasificación en la tabla de la segunda división; sí, vaya, hasta los jugadores que nos funcionaban el año pasado en el Murcia y que este año juegan en el Cartagena lo hacen fetén. Esta afirmación no me resultó a priori baladí, teniendo en cuenta que cada uno puede ser del equipo que le venga en gana, faltaría más. Sin embargo, no sé porqué asociación de ideas me acordé del primer partido del Cartagena en Girona. Estaba yo viendo este partido por televisión en el hotelspa de Torre Pacheco y de pronto surgió un momento de platica con el encargado de mantenimiento técnico del hotel, siempre atento y cordial, que me decía que él solía ir unas veces a los partidos del Cartagena y otras a los del Murcia; aunque ahora le costara más tiempo llegar al nuevo estadio con el lío de tráfico. Supongo que a esta altura del partido ya se habrá decantado por un equipo. No sé que tiene que pasar para que algo cambie en el Real Murcia, lo que sí tengo claro es que este equipo no ilusiona a la gran mayoría de aficionados, todo lo contrario que ocurre en la ciudad departamental; aunque la liga acaba de comenzar, y la vida como el balón da muchas vueltas, ya se adivina por donde va ir la cosa. Así que habrá que prepararse para el derby regional, ése si que va a ser el partido del siglo en la segunda división. Y también para el otro partido del siglo, otro más, siempre es el mismo: El Barsa contra el Madrid, con el añadido de este año de Messi contra el Ronaldo, sí el mago ése con sus conjuros deja ya de joder con la pelota al portugués.
De manera que ya oigo por ahí, de vez en cuando, en la espera de ese derby entre murcianos y cartageneros, la misma cantinela de tópicos típicos, aunque en un tono mucho más distendido y divertido que otrora. Aunque de todo hay donde elegir en la viña del señor, los hay que se toman el fútbol como un juego y por haberlo haylos que se toman la vida como sí se les fuera en un partido.
Así que volviendo al partido del Betis-Cartagena que me ha suscitado los tópicos ya aludidos y otras menudencias, a vuelapluma he recordado que, tal vez, al último partido al que yo asistí en el viejo estadio de la Condomina fue un Real Murcia-Betis. Tenía yo, por entonces unas simpatías enormes al equipo trianero por su juego y especialmente por dos jugadores: Cristo y el melenudo García Soriano al que apodaban El Flaco, que era mí preferido por sus galopadas. En unas de esas galopadas se internó por la banda, se escoró hacia el centro y marcó un soberano gol que ponía el 1-3 en el marcador. Yo me levanté y grité goool. Un señor de Archena me recriminó mi acción pensando que yo era de Sevilla. Y yo le respondí que no era de esa parte, que era de la parte de Espinardo y que me gustaba el Betis. Y este señor, tras unos instantes dubitativos, dijo: pues bueno, ¡Viva el Betis manque pierda! En fin, señores aficionados albinegros y pimentoneros, en ese proceloso mar de tópicos típicos, que gane siempre el mejor: Fútbol es Fútbol.
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24 Septiembre 2009
Feria taurina de Murcia 2009
La representación del mundo de los toros, la dialéctica entre el enfrentamiento del hombre con el animal, ya desde las primeras pinturas rupestres, ha sido y siguen siendo un gran motivo estético y un reto para muchos artistas. Intentar aprehender la esencia del toreo en unos lienzos o en unas figuras escultóricas no dejar de ser también todo un desafío. No es nada fácil la tarea de plasmar ese ritual en permanente movimiento en unas composiciones pictóricas. A ese reto de captar y de perpetuar la fiesta de los toros se han enfrentado toda una nómina de grandes artistas realizando unas enormes faenas, dejándonos verdaderas obras de arte, auténticas obras maestras del llamado “arte de Cúchares”. Desde Goya hasta Picasso, de Sorolla a Zuloaga, desde Agrasot a Romero de Torres, desde Manet hasta Van Gogh. O en Murcia desde Julián Alcaraz, hasta el maestro Párraga o el pintor Manuel Belzunce, o los escultores José Hernández Cano o Pepe Molera. En esta Feria del 2009 tenemos una variada oferta pictórica con diferentes registros y matices, desde la muestra: “Tauromaquia” que el pintor Antonio Sánchez nos ofrece en el Centro de Arte Palacio Almudí, que dirige Martín Páez, hasta el 12 de octubre, con una serie de bodegones taurinos y escenas de dibujo a tinta muy interesantes, así como un conjunto de lienzos en los que representa todas las suertes del toreo. En el catalogo de la exposición, José Luis Valdés Belmar, escribe a “este reto es precisamente el que asume y encarna Antonio Sánchez. Desde la progresiva e impresionante madurez adquirida en sus paisajes y bodegones. Antonio se lanza ahora a este desafío de la pintura taurina. Muleta y estoque se trocan por paleta y pincel en sus manos y solo, en los medios, ante el público, nos presenta su nueva obra. No me cabe ninguna duda de que obtendrá, también esta vez, los máximos trofeos”. Otra interesante exposición es la que podemos contemplar en la Galería de arte “Cuadros López” hasta el 30 de septiembre. El artista Manuel Gómez Balsalobre nos presenta su muestra “Elogio de la fiesta”, a la que nos introduce Federico Lara Peinado, de la Universidad Complutense de Madrid, que escribe: “Si los argumentos objetivos del toreo han quedado plasmados magistralmente: nos referimos al tipo de citas del torero, a la captación de los terrenos tanto del maestro como del toro, a los bellos lances, al toro humillado ante la vara, al pareo de banderillas, a las faenas de muleta y al dramatismo final de la estocada, hechos todos que demuestran por parte de Gómez Balsalobre la total captación de los conceptos y emociones que encierra el arte de la lidia, no menos insuperables son los exquisitos recursos pictóricos de la obra que hoy gustosamente glosamos”. Y más muestras, en el restauran The Tomato Free podemos contemplar la extensa obra taurina de Manuel Andrés Peñalver, hasta el 27 del presente mes. “Manolo Peñalver presenta su primera exposición taurina. Comenta que ya “de niño en las clases del colegio de su pueblo, Cehegín, durante las explicaciones del profesor de matemáticas, solía adornar a lápiz los dorsos y las hojas de sus libretas con apuntes relativos al mundo taurino. Así como, durante los recreos, le gustaba jugar al toro con cualquier objeto que se asemejase a los trastos del torero”. Mientras en la galería Chys de Murcia, el pintor albaceteño José Ramírez Cuenca, presenta su visión de sobre el arte del toreo y sus figuras.. También en el Bar “Antonio el de las gambas” de Vistabella, el pintor de Espinardo Antonio Alcaraz, consagrado a la pintura de la tauromaquia, nos presenta un total de 23 oleos con su peculiar estilo, en su muetra “Cabezas de toro Bravo”recreándose fundamentalmente en el toro y en los primeros planos de los astados. Los artistas ya han hecho su faena. Ahora es el espectador el que tiene la oportunidad de otorgarles su atención y los trofeos pertinentes. La feria ya está a punto de concluir y el cartel que la anuncia, obra del pintor Pepe Lucas, sigue sin pasar desapercibido.
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23 Septiembre 2009
Entrevista al monosabio Juan Valverde
Feria Taurina de Murcia 2009
Juan Valverde Díaz, cada día hace las tareas del monosabio ayudando a los picadores en su labor. Lo suyo viene de tradición familiar, ya que comenzó a los ochos años. Entonces su padre ya estaba con Paquico "El Baenas" llevando el tema de los caballos, hasta que entró la cuadra Navarro a la plaza de Murcia, y a su padre le dijeron: "Tú que sabes de esto, sigue en Murcia con nosotros". Y por ahí han pasado sus nueves hermanos, y aquí sigue él, a sus 32 años, con Guillermo Navarro.
Juan Valverde desde que salió al ruedo por primera vez, junto al picaor, sabe lo que es estar pendiente de las actitudes del toro: "Al principio mi padre no me dejaba y solo salía por la parte del burladero, hasta que cogí la responsabilidad y comencé a salir al ruedo por las afueras del callejón. Y la verdad que se pasa un miedo terrible. Del toro nunca te puedes fiar y hay que respetar las distancias, hay que estar muy pendientes de los amagos que haga el toro en cada momento, por sí hay que saltar al callejón. Y por supuesto, del picaor y del caballo. Al picaor, hay que guiarlo y avisarlo de sí viene o no viene el toro, mientras se posiciona".
Por supuesto que Valverde, más conocido para sus amigos como "El Pichi" sabe a la perfección en qué consisten las tareas de los monosabios: "Este trabajo es muy importante para la lidia. Al caballo hay que vestirlo y aparejarlo, después los tenemos que calentar y estar pendientes de ellos. En cierto modo, somos los guardaespaldas de los picaores, ya que si pasa cualquier desgracia, tenemos que saltar a socorrer, primero al picaor y después al caballo, que va protegido. Yo creo que nosotros tenemos un función muy importante dentro del mundo del toro".
Sin embargo, el momento de la sensación verdadera llega cuando se produce el encuentro del toro con el caballo: "Yo en esos instantes me emocionó, me encanta ver el comportamiento de los caballos. Los caballos que tiene Navarro, prácticamente si los deja solos ya saben lo que tienen que hacer. Y eso te satisface, después de todo el trabajo que has hecho; te alegra ver que el caballo está en su sitio, que lucha contra el toro y sale triunfador. Eso para nosotros es muy importante". Yo creo que los caballos ya conocen nuestra voz y nos sienten".
Entre los monosabios que preparan a los caballos y los picaores hay una complicidad y un entendimiento mutuo: Los picaores ya conocen a los caballos, porque hay muchas ferias y la cuadra Navarro y casi los mismos matadores coinciden en muchas corridas. Ya tenemos una relación. Nosotros les decimos al picaor que coja a este caballo, y el picaor a ojos cerrados, lo coge. Si no conocen al caballo, puede que se ponga un poco dudoso, pero se fían y normalmente es lo que digamos nosotros. Nosotros tenemos ocho caballos para toros y dos para novillos, y algunos que sirven para ambos".
Juan Valverde, es músico, es un excelente percusionista que lo mismo te acompaña por rumbas con la conga o el cajón, que te toca con la batería un rock. Una profesión con menos riesgo que la del mundo de los toros: "Hubo un tiempo en qué pensé ser matador o picaor, lo que pasa es que yo a esta profesión le tengo mucho respeto, aquí se juega con fuego, y no me vi capaz en esos momentos, aunque mi padre me apoyaba. En la misma cuadra Navarro, me decían: "Muchacho, con los años que ya llevas con nosotros, tienes el carné de picaor seguro, tienes planta y valor para echarle. Sin embargo, no sé, a mí me gusta estar ahí abajo. De vez cuando con una vaquilla o con una becerra, me entra el gusanillo, mientras preparo a los caballos en la cuadra".
De lo que no tiene ninguna duda Valverde es de su predilección, cuando llega el momento de elegir a su matador preferido: "El número 1 es Pepín Liria para mí, es un murciano y un hombre extraordinario, pero vamos Enrique Ponce es mucho Ponce. Yo llevo aquí 22 años con la cuadra y llevo viendo 20 a Ponce y esté donde esté, es un hombre serio, amable y educado, que siempre mira por los demás". Yo suelo tener bastante relación con los matadores, fuera de la plaza. A mí mi padre me enseñó una disciplina muy buena, y esa hay que saberla para estar en los toros. El matador es matador, el picaor es el picaor, y yo soy el de la cuadra. Aquí hay que saber respetar y cada uno debe de estar en su sitio
Yo soy un monosabio.
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22 Septiembre 2009
CURRO CANO: YO TENGO LA SUERTE DE SABER EN EL INSTANTE QUE HAY QUE DISPARAR.
El fotógrafo alicantino Curro Cano "Canito", casi a punto de cumplir los 97 años, supongo que será el gran decano de la fotografía en general de España, y en particular de la temática taurina en la que ya lleva más de diez mil corridas y más de un millón de fotografías. Como cada temporada va de plaza en plaza como una gran figura del toreo, con la ilusión de un chaval, hasta llegar a la de Murcia, que es como su segunda casa. Entre tantos galardones y tantos homenajes, este año ha sido premiado por el Club Taurino de Murcia.
Curro Cano, antes que torero, a los quince años quiso ser boxeador y se estuvo preparando para los campeonatos de Levante, sin embargo, le pudo la afición taurina, por parte de su padre que también fue torero y comenzó su andadura taurina: "Yo fui profesional del toreo, mi carné me lo dio el gran matador Marcial Lalanda. Durante la guerra civil toreé para la los anarquistas de la FAI y para los comunistas. Después de la guerra estuve toreando hasta 1943, hasta un total de veintitrés novilladas con ganado de más 350 kilos en canal, hasta que me aburrí porque tenía que matar, por ahí, corridas muy duras. Entonces, cogí la máquina y sin querer empecé a hacer fotos taurinas, a tirar fotos y fotos, y aquí estamos".
Canito, que considera que ahora se torea mejor, aunque el toro ya no tiene tanto recorrido como antes, no tiene ninguna duda a la hora de decidirse por el mejor torero: "El mejor torero para mí es Manolete, antes y ahora, aunque se haya muerto, yo no cambio. Yo sigo siendo de Manolete". Acerca de sus fotografías, tiene mil y una anécdotas pasadas y recientes, que contar: "Me acuerdo que por un momento regañé con José Tomas, por una foto. A los quince días, toreaba en Sevilla y me dijo que quería la mejor foto. Se la llevé y al mozo de espadas le dije que eran 50.000 pesetas. El torero al ver la foto, movió la cabeza y me dijo: "Es la mejor foto que hay en el toreo".
A la hora de captar el instante preciso de la fotografía, nos dice: "Yo he tenido la suerte, al ser torero, de tener más facilidad que lo demás, al saber el momento justo en el que tienes que disparar. Eso es lo que me ha salvado a mí".
Sin embargo Canito no solamente ha hecho fotografía de temática taurina, también ha realizado numerosos reportajes a grandes actores, intelectuales, o literatos. Y ha mantenido una buena relación con grandes actores, como Gary Cooper, Deborah Kerr, Gina Lollobrigida" así como el escritor "Ernesto Hemingway o el cineasta Orson Welles.
Si le preguntamos por su mejor faena fotográfica, nos manifiesta: "La mejor y la de mayor desgracia fue la de la cogida mortal de Manolete en la plaza de Linares en 1947., fue la que me dio mucho prestigio y me dio a ganar bastante dinerillo. En esos momentos el único fotógrafo en la plaza era yo, y había sido contratado por Luis Miguel Dominguín. Esas fotos fueron muy importantes y recorrieron el mundo entero".
Curro Cano, es un auténtico personaje de película o de novelón, como un gran conversador salta a la velocidad de un galgo de un tema a otro. Y eso que estaba preocupado porque acababa de perder el móvil. Nos citamos en el apartado de los toros y allí acudió puntualmente a las 12 de la mañana. Volvimos a preguntar por el móvil en las oficinas de la plaza, y proseguimos hablando del general Franco: "A mí Franco me felicitó por torero. Estábamos en un tentadero en Sevilla, en casa Guardiola, y le hice un quite a un novillo de Arruza, entonces el general me dio la mano y me dijo: "Muy bien" Yo le respondí: "Jefe, mire las manos, miré como estoy temblando" A mí me apreciaba mucho porqué estuve como fotógrafo en bastantes cacerías. En una de esas, en el descanso, en la que estaba Franco con todos los ministros, junto al torero Luis Miguel Dominguín. Franco le dijo, muy tranquilo: "Oye, Miguel, ¿quién es el comunista en tu casa? Y Luis Miguel, que tenía, dos narices, le respondió: "Jefe, todos, todos". En ese momento nos quedamos todos sin habla, También Franco se quedó parado, hasta que reaccionó con una risa: ji, ji, ji. Y ahí acabó la cosa". Menos mal.
Francisco Cano "Canito", anda cada tarde por el burladero de La Condomina como si se estuviera paseando por la sala de su casa, ya son más de setenta años por esta feria, Canito, ya forma parte del paisaje: con su mirada fotográfica de poeta y su corazón de torero.
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21 Septiembre 2009
Sinceramente no creo que las moscas madrileñas o andaluzas sean diferentes a las murcianas, sin embargo a mí sí me lo parecen, y, no me refiero a la mosca cojonera, como botón de muestra nada más tengo que observar el pavoneo de la mosca que acaba de entrar por mí ventana y pertinazmente se posa en mi antebrazo, sin miedo a ser cazada en su ágil vuelo.
Posiblemente la mosca sea uno de los insectos más antiguos, yo me creo que este díptero a acompañado al hombre desde que el mundo es mundo. Ya lo decía el poeta en el Juan de Mairena: "La vida de provincias-decía mi maestro-es una copia descolorida de la vida madrileña; es esta vida misma, vista en uno de esos espejos de café provinciano, enturbiados por muchas generaciones de moscas". Y llevaba mucha razón el poeta y su maestro.
Claro que ya la mosca no es lo que era en cantidad, los insecticidas van mejorando y ya no se utilizan esas tiras en las que perecían como con un ruido de silla eléctrica, ya no somos solo un país de moscas y toros, que esto lo tuvo que decir alguien al que le había picado la mosca, la cojonera, claro.
A las moscas ya les cantó don Antonio Machado, y de qué manera: "Vosotras, las familiares, /inevitables golosas, /vosotras, moscas vulgares, / me evocáis todas las cosas. / ¡Oh, viejas moscas voraces/ como abejas en abril, / viejas moscas pertinaces sobre mi calva infantil!
En este verano sin canción de verano, que se nos va en busca del otoño, son muchos los que parecen tener la mosca detrás de la oreja, con el asunto del presunto espionaje, y los móviles pinchados; mientras que a otros el estribillo del asunto les parece como el de una mosca pinchada en un palo. En este verano, como la mosca que sigue su caprichoso vuelo por mi habitación, al azar escucho la voz de Joan Manuel Serrat: ¡Moscas del primer hastío/ en el salón familiar, / las claras tardes de estío/ en que yo empecé a soñar!/ Y en la aborrecida escuela, / raudas moscas divertidas, /perseguidas/ por amor de lo que vuela, -que todo es volar-sonoras, /rebotando en los cristales/ en los días otoñales... Moscas de todas las horas,/ de infancia y adolescencia,/ de mí juventud dorada;/ de esa segunda inocencia,/ que da en no creer en nada,/ de siempre...Moscas vulgares,/ que de puro familiares/ no tendréis digno cantor:/ yo sé que os habéis posado/ sobre el juguete encantado,/ sobre el librote cerrado,/sobre la carta de amor,/ sobre los párpados yertos de los muertos."
Cada vez que oigo cantar a Serrat, o leo, el poema: Las moscas, me invade una sensación placentera, del goce de la vida, del disfrute por las pequeñas cosas. Y esas pequeñas cosas, son las que ten alivian de las grandes tontadas, que hasta en un momento dado, hasta sinceramente, te inspiran. ¡Menudas son las moscas! "Inevitables golosas, / que ni labráis como abejas, / ni brilláis cual mariposas; / pequeñitas, revoltosas, / vosotras, amigas viejas, / me evocáis todas las cosas".
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20 Septiembre 2009
Feria Taurina de Murcia 2009
Conserje de la plaza de toros
Por la puerta de cuadrillas entra todas las tardes los toreros con el pensamiento en la otra puerta, que está en frente, la puerta grande. Por las mañanas, las cuadrillas se reúnen antes del sorteo, en torno a la conserjería. En ese lugar podemos leer en una placa: "La Peña Los Lunes Taurinos de Murcia. A la familia Belmar por sus 100 años de historia en esta plaza. 1987-1997". Casi ná. Y ahí, nos encontramos con su actual conserje: Benito Belmar, perteneciente a la quinta generación de su estirpe, también su hijo Paco trabaja en los corrales. Benito, hasta por venir al mundo, nació en la plaza de toros, asistido por la comadrona. A sus 18 años ya trabajaba en Radio Juventud, como técnico de sonido y producción, pinchando discos y efectos especiales, y después prosiguió en la cadena Ser.
Pregunta.- ¿Recuerda sus primeros momentos en el ambiente taurino?
Respuesta. Bueno, yo crecí a la vera de mi padre y en esa época se hablaba constantemente de toros. En aquellos momentos se hablaba de Manolete, Luis Miguel Dominguín, de Arruza o Antonio Ordóñez, aunque no me acuerdo concretamente del primer impacto. Yo nací en la plaza de toros de Murcia Desde entonces hasta ahora he oído hablar muchos de toros.
Pregunta.- ¿Y no tuvo nunca la tentación de ser torero?
Respuesta.-Jamás. He tenido un miedo y un respeto terrible a los toros. Sin embargo sé torear porqué he visto muchas corridas, y sé en cada momento cómo se debe de torear y cuando se está haciendo mal.
Pregunta.- Pero, ¿Se ha puesto alguna vez delante de un toro?
Respuesta.-La última vez que me puse delante de una becerra, hace como unos diez años, fue en la ganadería de Las Rambras. Y me echó una bronca el ganadero porqué dijo que debía de haber salido el primero, y no el último; le di muchos muletazos, sintiéndome.
Pregunta.- ¿Usted también ha hecho muchos quites?
Respuesta.-Pues sí, aunque sin exponer la vida al saber lo que estoy haciendo, pues llevo toda mi vida aquí. Conozco las distancias de los toros y sé que cuando el toro se arranca con peligro, por ejemplo, si el toro tiene diez metros y tú tienes dos, a esa velocidad te coge ya que no llegas y esos dos metros se hacen interminables.
Pregunta.- ¿Cómo ve el momento actual de la fiesta?
Respuesta.- La veo con una serie de toreros nuevos que están empujando una barbaridad y se están arrimando más que nunca. Y este año los toros están muy certeros, por esos arrimones. Y él que no se arrima, se queda quieto, no corre la mano con arte, se queda atrás. Se están quedando atrás toreros que estaban casi consolidados, ya que las nuevas generaciones están empujando con una fuerza enorme.
Pregunta.- Y, ¿cuáles son sus toreros preferidos?
Respuesta.- ¿Uno o dos?
Pregunta.- Los que quiera, maestro
Respuesta.- No, yo me mojo con uno. Yo he visto torear a muchísimos toreros, posiblemente se me hayan quedado en la retina o no. Sin embargo, el que sí se me ha quedado es Enrique Ponce, y muy fijo, en la época actual: para mí, es antes o después de la época de Enrique Ponce. También hay otros toreros que me gustan como Manzanares, o Morante de la Puebla que lo vi en Madrid y me puso los vellos de punta, después de ver toda la feria entera, y algunas cosicas de Luque.
Pregunta.- ¿Y qué opina del fenómeno mediático de José Tomás?
Respuesta.-José Tomás es cómo el Cordobés padre, aunque torea diferente. El Cordobés llenaba las plazas con sus cosas, aunque no sabía torear, y ponía a la gente de pie. Me acuerdo de Manuel Cascales, qué no sé que le faltó para ser un figurón del toreo, si tiempo o suerte, que era una maravilla. Después de Manolete, se nombraba a éste hombre como su sucesor. Y José Tomás es un hombre que llena las plazas, se arrima un montón y se lleva muchos golpes y cornadas. Yo soy un aficionado de arte. Y de vez en cuando veo que hace unas faenas sensacionales.
Pregunta.- ¿Usted es torista o torerista?
Respuesta.-Yo creo que el toro ha evolucionado. Un toro pequeño te puede dar un cornalón, incluso yo he visto a un toro de rejones rematar en las tablas sin romperlas y dejar sus dos agujeros, con el muñón que llevan de pitón. El toro hasta te puede pisar, una de las tantas veces, con esos 250 kilos que tiene en una pata, que pasa junto al torero. Al toro hay que tenerle un respeto tremendo, es la base de la fiesta, pero el torero es el ejecutor.
Pregunta.- ¿Y de la afición de Murcia, que opina?
Respuesta.-La afición de Murcia es torerista. A mí modo de ver, le falta saber el reglamento un poquito, para disfrutar más, como el en fútbol se sabe cuando es un corner o no, o cuando es un penalti. Aunque hay dos clases: la afición y el señor público. El público es el que viene con su merienda, y le gustan los toros, y claro, se lo pasa bomba. Y la afición es la que trata de disfrutar de la fiesta, en todos los momentos, desde un par banderillas bien puestas, un quite bien hecho, aunque sea de un monosabio; el que intenta comprender al toro y observa sí tiene más fuerza por el pitón izquierdo o derecho, y por supuesto disfruta de otra manera. Yo he visto a Ponce con un toro pitado por el público, por ser manso, no por ser pequeño o grande o estar cojo, que lo habían picado de refilón y no hubo manera de ponerle banderillas. Y Ponce lo cogió con la muleta y le pidieron la vuelta al toro y cortó las dos orejas. Claro que eso lo hace Ponce, a otro torero se le escapa o lo deja ir.
Pregunta.- ¿Supongo qué le hablan brindado algún toro?
Respuesta.-Sí, José Ortega Cano, que es un gran amigo. Estaba yo, creo que en la plaza de Huercal-Overa o Vélez Rubio, y se ve que alguien le dijo que yo estaba allí, así que se fue de un lado al otro de la plaza, hasta buscarme. Por supuesto, que a cualquiera le enorgullece un brindis
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18 Septiembre 2009
Feria de Murcia 2009
Entrevista al banderillero Antonio Tejero
El cordobés Antonio Tejero, ya está punto de cumplir veinte años en el mundo taurino como banderillero, a las órdenes del maestro Enrique Ponce. A los 12 años ya iba de tentadero en tentadero. Empezó con la ilusión de un chaval por llegar a ser figura del toreo, con la espada y la muleta y estuvo luchando por hacerse un hueco entre la novillería, hasta que por las circunstancias de la vida, no pudo ser, y tomó la decisión de cambiar el oro por la plata.
Pregunta.- Su hermano, Fernando Tejero, el actor de cine y series televisivas, cuenta que un día iba viajando, y de pronto oyó decir: "La que acaba de montar Tejero ¡Menudo cabrón!" y pensó que su hermano había montado un lío, toreando. ¿Se acuerda de aquello?
Respuesta.-Pues fue una anécdota muy curiosa, la de aquel día del 23-F del 1981, yo estaba toreando ese día con picadores. Mi hermano al oír aquel comentario, en el autobús, se alarmó y creyó o que yo había montado un lío o que me había metido preso, hasta que se enteró de lo que realmente había sucedido.
Pregunta.- ¿Qué condiciones debe de reunir un buen banderillero?
Respuesta.-De manera especial debes de tratar de serle muy útil al matador; saber analizar cada toro, tener un sentido de la colocación y dar los capotazos justos.
Pregunta.- ¿Y qué se siente al poner un gran par de banderillas?
Respuesta.- Cuando te desmonteras tienes una sensación muy bonita, porqué es el esfuerzo a tu trabajo; a lo que el gran público no puede ver, ya que no solo es la plaza, esto conlleva un sacrifico muy grande de entrenamiento y de sacrificar a tu familia. Y esos aplausos los sientes como el premio a tu lucha.
Pregunta.- ¿Suele haber piques entre cuadrillas?
Respuesta.-Claro que sí, pero es un pique muy sano. Lo bonito es eso, sí tú ves a un compañero que pega cuatro capotazos buenos y pone dos pares buenos, pues tú trata de superarlo. Así que bendita la competencia.
Pregunta.-Supongo que para ti Enrique Ponce, será el mejor matador
Respuesta.-No hombre, para mí y para todo el mundo. Yo creo que como este torero no vamos a ver otro. La capacidad de Ponce, el arte, el valor, la profundidad... con todos los adjetivos que le quieras poner, te quedas corto. Todas esas condiciones en un torero, yo creo que no las volvemos a ver más.
Pregunta.- ¿Cómo ve el momento actual de la fiesta?
Respuesta.-Yo lo veo muy bien, a pesar de la gente que está en contra. Hay toreros buenísimos y muy interesantes, que dan la cara. Los ves con los muslos partíos y a los tres días están queriendo torear con mucha ansia y mucha ilusión. Para mí es un momento muy bueno.
Pregunta.- ¿Y sí tuvieras que elegir a otro matador?
Respuesta.- Yo de todos aprendo alguna cosa cada día. Ahora mismo hay una baraja de toreros muy buena. Incluso de toreros buenos, yo apoderó a Morenito de Aranda que es un proyecto de figurón del toreo, porque tiene unas condiciones maravillosas; el otro día toreó en su pueblo, un mano a mano, con El Juli, y cortó cinco orejas. Y me ha llamado mucha gente diciéndome que éste va a funcionar.
Pregunta.- ¿Y qué opina del parón de la merienda, durante la corrida?
Respuesta.-Bueno, son costumbres de las plazas, a mí no me gusta mucho. Ya que el torero que abre plaza, lo hace dos veces: en el primer toro la gente suele estar fría y aún está acomodándose, y después al reanudarse tras la merienda, es como si la abriera otra vez. Yo no soy muy partidario de eso. Pero claro, hay que respetar todas las costumbres
Pregunta.-Se comenta que hay ciertas desavenencias entre vuestra cuadrilla
Respuesta.-Bueno eso ya es muy tema muy largo. Yo de eso no quiero hablar. Aquí cada uno tiene sus conclusiones y toma su destino. En todo caso, es el matador el que tiene que tomar cartas en el asunto, a mí la verdad que este tema no me interesa.
servido por Patricio
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